El programa de chino mandarín es un proceso de formación progresiva diseñado para desarrollar competencias en comprensión auditiva, expresión oral, lectura y escritura, permitiendo al estudiante comunicarse eficazmente en contextos personales, académicos y profesionales. El aprendizaje se basa en estándares internacionales de enseñanza del idioma chino y en los niveles del examen HSK, administrado por Hanban.
Durante 2 años y 8 meses, el estudiante avanza desde un nivel básico hasta un nivel intermedio alto, desarrollando habilidades comunicativas y adquiriendo conocimientos de la estructura del idioma, pronunciación (pinyin), gramática, vocabulario y caracteres chinos.
El programa incluye actividades de conversación, comprensión auditiva, lectura de textos, escritura de caracteres y práctica comunicativa, además de contenidos relacionados con la cultura china, lo que facilita una comprensión integral del idioma.